Aprovechando restos de lana


Después de tejer este cuello, me quedó un diminuto ovillo, y odio los restos, asi que, rápidamente me puse a tejer una funda para el e-book. 

Cuando terminé la funda no quedé muy satisfecha e improvisé con una tela chula un refuerzo para el interior.

Ahora si que estoy contenta.

Zoe by Alexandra Davidoff

Gracias a Facebook conseguí éste patrón gratis y aprovechando un resto de lana hice este precioso gorro. Lástima que con este tipo de lana no se aprecia el patrón lo precioso que es.  Quiero hacerlo de nuevo pero con lana lisa y que pueda lucir en todo su esplendor el dibujo.

Calcetines amorosos 

​vuelta.a los calcetines, ahora que por fin parece que vienen el frio.              

En este caso he utilizado uno de mis puntos favoritos: punto derecho retorcido, punto reves .    

Para evitar que se deslice demasiado he puesto unos hilos de silicona, que tambien evita el desgaste .

Top María Gonzalo 

 

Erase una vez una aprendiz de tejedora que, con tesón y visionando muchisisisisimos videos en youtube, consiguió tejer prendas como este top.

Más feliz que una perdiz, nuestra novata tejedora siguió aprendiendo y tejiendo jerséis, calcetines, gorros…que podeis encontrar por este humilde lugar.

Hasta la siguiente labor.

Mi abuela Sebastiana 

La niña del medio es mi abuela Sebastiana (de ella heredé mi nombre) , está acompañada por su padre, su madrastra y su hermanastro.

Mi abuela nació en los primeros años del siglo XX. Su madre murió después del parto y el abuelo se casó rápido para que alguien criara a su hija y cuidara la casa. 

La madrastra fue una madrastra de cuento e hizo todo lo posible para que la pequeña no sobreviviera a sus años de infancia pero gracias a las vecinas del pueblo, que la oían llorar y la socorrian pudo crecer. 

La madrastra tuvo un hijo, que quería mucho a Sebastiana y la ayudaba lo que podía para que la abuela no la pegara o castigara. El destino quiso que el niño muriera en plena adolescencia. 

En aquella época, las niñas debían aprender a coser, bordar, tejer, etc pero la malvada madrastra no quería que mi abuela aprendiera. 

Pero, Sebastiana que tenía muchas ganas de saber, aprendió mirando a escondidas. 

Miraba como tejian en grupo las vecinas en el portal, y así aprendió hacer calceta, chaquetas de punto.. 

Continuará​