Si me quieres

Poema de Dulce María Loynaz.

“Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz y sombra…

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca. Y gris, y verde y rubia,

y morena…

Quiéreme día,

quiéreme noche…

¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:

¡Quiéreme toda… O no me quieras!”

Y ahora, escuchad de la voz de Rozalen

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Jueves de café

imagen robada de aquí

este simulacro de poema se publicó aquí

El café se enfría entre mis dedos y pienso que ya es jueves.
La porcelana blanca me hace compañia mientras mi mente vuela.
Otros jueves, otros cafés.
Mi cuerpo está aquí, pero mi YO se está alejando.
Hoy es como otro jueves cualquiera pero es diferente a los demás.
Es mi último jueves.
Es el jueves en el que fallecí.
Este café es como otro café cualquiera pero es distinto.
Es el café que nunca pude saborear
Porque la muerte se adelantó.

La hija de la española.

La sensación que te deja un buen libro es parecida la que sientes después de una tarde en buena compañía. Así estoy después de leer el primer libro de Karina Sainz Borgo.

Un Buen Libro, con Mayúsculas.Tiene una prosa espectacular, con párrafos que he releído saboreando cada palabra. La realidad de un país en caos donde la supervivencia básica es una prioridad.

La historia es la tragedia de Adelaida que entierra a su madre y no puede permitirse el lujo llorar su pérdida porque debe sobrevivir.

Feliz día de la Poesía

imagen de aquí

Hace mucho, mucho tiempo tuve el primer contacto con la Poesía, así con nombre propio, y fue con este poema.

Fue la primera vez que envidie la habilidad de juntar palabras y dar forma a pensamientos, deseos, anhelos… de manera bella. Tenía celos de la capacidad que tenían otros para dejarme sin respiración, de hacerme llorar, reir, soñar y amar con sus malabarismos de vocales, consonantes, comas, puntos suspensivos…

Espero que os guste tanto como a mi este poema de Alfonsina Storni

Carta lírica a otra mujer

“Vuestro nombre no sé, ni vuestro rostro
conozco yo, y os imagino blanca,
débil como los brotes iniciales,
pequeña, dulce… Ya ni sé… Divina.
En vuestros ojos, placidez de lago
que se abandona al sol y dulcemente
le absorbe su oro mientras todo calla.

Y vuestras manos, finas, como aqueste
dolor, el mío, que se alarga, se alarga,
y luego se me muere y se concluye,
así como lo veis, en algún verso.

¡Ah!, ¿sois así? Decidme si en la boca
tenéis un rumoroso colmenero,
si las orejas vuestras son a modo
de pétalos de rosas ahuecadas…..
Decidme si lloráis, humildemente,
mirando las estrellas tan lejanas,
y si en las manos tibias se os aduermen
palomas blancas y canarios de oro.
Porque todo éso y más vois sois, sin duda,
vos, que tenéis el hombre que adoraba
entre las manos dulces, vos la bella
que habéis matado, sin saberlo acaso,
toda esperanza en mí… Vos su criatura.
Porque él es todo vuestro: Cuerpo y alma
estáis gustando del amor secreto
que guarde silencioso…..Dios lo sabe
por qué yo no alcanzo a penetrarlo.
Os lo confieso que una vez estuvo
tan cerca de mi brazo, que al extenderlo
acaso mía aquella dicha vuestra
me fuera ahora……¡Sí!, acaso mía……
Mas ved, estaba el alma tan gastada
que el brazo mío no alcanzó a extenderse,
¿Comprendéis bien ahora? Ahora, en vuestros brazos
él se adormece y le decís palabras
pequeñas y menudas que semejan
pétalos volanderos y muy blancos.
Acaso un niño rubio vendrá luego
a copiar en los ojos inocentes
los ojos vuestros y los de él unidos
en un espejo azul y cristalino…….
¡Oh, ceñidle la frente! ¡Era tan amplia!
¡Arrancaban tan firmes los cabellos
a grandes ondas, que al tenerla cerca
no hiciera yo otra cosa que ceñirla!
Luego, dejad que en vuestras manos vaguen
los labios suyos; él me dijo un día
que nada era tan dulce al alma suya
como besar las femeninas manos….
Y acaso alguna vez, yo, la que anduve
vagando por fuera de la vida
– cómo aquellos filósofos mendigos
que van a las ventanas señoriales
a mirar sin envidia toda fiesta-
me allegué humildemente a vuestro lado
y con palabras quedas, susurrantes,
os pida vuestras manos un momento
para besarlas yo, como él las besa…..

Y al descubrirlas lenta, lentamente,
vaya pensando, aquí se aposentaron
¿cuánto tiempo, sus labios, cuánto tiempo
en las divinas manos que son las suyas?

¡Oh, qué amargo deleite, este deleite
de buscar huellas suyas y seguirlas,
sobre las manos vuestras tan sedosas,
tan finas, con sus venas tan azules!

¡Oh, que nada podría, ni ser suya,
ni dominarle el alma, ni tenerlo,
rendido aquí a mis pies, recompensarme
este horrible deleite de hacer mío
un inefable, pasionado rastro.
Y allí en vos misma, sí, pues sóis barrera,
barrera ardiente, viva, que al tocarla
ya me remueve este cansancio amargo,
este silencio de alma en que me escudo
este dolor mortal en que me abismo,
esta inmovilidad del sentimiento
que sólo salta, bruscamente, cuando
nada es posible! “

poema copiado de aquí

La biblioteca secreta de Haruki Murakami.(tras los pasos de otro lector)

Una de las cosas que más me gusta de coger libros de la biblioteca es encontrar las huellas de otros lectores. Papeles usados a modo de marcapaginas olvidados entre las hojas del libro seleccionado.

Hoy tengo la suerte de encontrar frases subrayadas.

Y en estos casos, yo también lo hubiera subrayado, si no fuera porque me habían enseñado de pequeña a no escribir en los libros que no son míos.

Por cierto, esta edición tiene unas ilustraciones que son preciosidades.

Terror

Tengo pánico, estoy aterrada, el miedo me paraliza. La garganta seca y los dedos agarrotados. Descubro que me falta el aire porque llevo varios segundos sin respirar hasta que los pulmones casi me explotan por ausencia de oxígeno.

Lo miro y veo que es tan bello…He llegado hasta aquí sin percatarme de su hermosura y esta certeza despierta mis mas profundos temores; ¿seré capaz de terminarlo como merece?

¿Has sentido alguna vez el vértigo de la responsabilidad? El compromiso no escrito del Hacedor con su obra.

Mi obligación es conseguir que el producto de mi mente pueda convertirse en una obra de arte y no en un esperpento.

De momento, este gorro esperará en la bolsa de labores inacabadas hasta que encuentre el valor.

Epílogo:

Este relato esta basado en hechos reales.

Actualmente permanecen el gorro sin terminar y el miedo en mi cabeza.

Balance 2018

imagen de aquí la cogí.

Este año que termina he aprendido que soy machista y no me había dado cuenta.

Cuando he escuchado frases como: “¡Que suerte! !cuanto te ayuda R!” y he guardado silencio. (Explicación, en casa cocina mi marido. Pero lo mejor de todo es que en casa de mis padres cocinaba mi padre, que ahora tendría 90 años…)

Cuando veo a mis hijas vestir con ropa mínima y he pensado “están provocando”. (Explicación: se visten como quieren y así debe ser, sin miedo a nada)

Cuando tengo que hablar con un mecánico y pido socorro a R. (Explicación: basado en hechos reales).

Tengo tan interiorizado unos patrones machistas (micromachismos) que este año ha sido mi año del despertar.

He pensado mucho en este tema, también habría sido muy difícil no hacerlo tal y como esta de candente.

Soy mujer y siempre me he considerado muy liberal y avanzada. Claro que es fácil de pensamiento pero en la práctica es más complicado.

Todos tiramos de tópicos y estereotipos. Es peligroso generalizar. Es peligroso quedarse en los titulares y no profundizar.

Mi balance para este año que acaba es una positiva revisión a mis creencias, a mis axiomas.

Propósitos para 2019

  1. No prejuzgar
  2. No generalizar
  3. Luchar en contra de todo tipo de injusticia: de género, de raza, de menores…

Por cierto, estoy recordando una pequeña discusión que tuve con una amiga.

Todo fue por sacar a la luz los olvidados hombres maltratados. Porque no podemos olvidar a esos hombres que son maltratados por sus mujeres y no hablan por sentirse humillados.

Esos hombres que salen perdiendo toda su vida en los divorcios.

Son una minoría que debemos proteger.

La cuestión es que mi amiga muyfeminista me dejo de hablar por un tiempo porque estaba indignadisima al comparar ambas situaciones.

A mi, hace mucho tiempo, me encantaba discutir. Aprendía otros punto de vista y exponía los míos. Ahora, me da la impresión que hemos perdido la facultad de hablar de ideas distintas sin tomarse todo a pecho y como un insulto personal.

Yo he militado en un partido de izquierdas y he participado en un grupo feminista allá por los años 80/90′ y añoro las charlas acaloradas entre humo de cigarrillos y alcohol (cervezas).

Resumen: soy mas machista de lo que pensaba pero el año que viene seré menos.

Pregunta a mi misma: ¿esto se lo leerá alguien hasta el final, hasta aquí?.