Un bebe asombroso. Primer capítulo

foto robada de aquí

Había una vez, hace mucho tiempo o a lo mejor todavía no ha pasado, no sé, no estoy segura; la cuestión es que hubo/habrá un recién nacido que llenó de estupor a todo el cuerpo de médicos del hospital. No daban crédito a lo que sus  instrumentos sanitarios indicaban.

Hicieron todo tipo de pruebas pero daban el mismo resultado.

No entendían como el bebe seguía vivo y lo más asombroso, tenía un aspecto saludable, muy saludable.

Sus ojos eran del color de la brisa marina en verano, su pelo negro brillante como el pelaje de una pantera y su piel era traslúcida como la mas bella seda de Oriente.

Nació con los ojos abiertos, mirando el espectáculo que había a su alrededor. Su mirada serena abarcaba tanto el pasado como el presente y futuro de la humanidad.

Mamaba del pecho de su madre con delicadeza. Dormía con una sonrisa en su carita sabiendo la expectación que levanta su existencia.

Pero lo más admirable estaba en su interior; en el pecho no latía un pequeño corazón, en su pecho encontraron un perfecto y funcional cerebro.

Buscando y buscando localizaron el palpitante órgano del amor en su cabeza.

El bebe creció fuerte y sano. Con el tiempo demostró unas habilidades tan extraordinarias como su propia anatomía.

Continuará